Las disposiciones legales del Derecho Contractual están reguladas en el Código Civil General austriaco y en el Código Empresarial, que entró en vigor el 1 de enero de 2007. El Código Empresarial contiene las disposiciones correspondientes a todos los negocios empresariales.
El Derecho Contractual austriaco se basa en el principio de la libertad contractual, según la cual las partes contratantes pueden regular libremente sus relaciones contractuales, siempre y cuando las cláusulas contractuales no sean contrarias a las buenas costumbres ni sean ilegítimas. Se entiende por contrato la declaración de voluntad concordante entre la oferta y la aceptación. En principio, ni la oferta ni la aceptación están obligados a guardar una forma. Según el derecho austriaco, los acuerdos verbales y, bajo determinadas condiciones, los acuerdos tomados por actos concluyentes (acuerdos tácitos) también son completamente válidos. No obstante, hay algunas excepciones de esta libertad formal, por ejemplo en lo que respecta a acuerdos sobre fianzas, contratos de seguros y algunos acuerdos sujetos a la protección del consumidor. Para que surtan efecto, dichos contratos deben formularse por escrito. Para las actas notariales existen unas normas formales aún más rígidas. El acta notarial es necesaria principalmente para crear sociedades y para ceder cuotas de participación de sociedades de responsabilidad limitada (“Gesellschaft mit beschränkter Haftung – GmbH”).
Los negocios empresariales se tramitan generalmente basándose en las Condiciones Comerciales Generales de una de las partes que formalizan en contracto. Según el derecho austriaco, las Condiciones Comerciales Generales no podrán perjudicar excesivamente a la parte contratante y sólo serán válidas si la parte contratante las acepta.