Los adornos navideños alegran los corazones de los visitantes, a pesar del frío y la nieve, y transmiten un aire romántico y cálido.
A nivel gastronómico son típicos la manzana horneada, el vino caliente, las galletas de navidad, los pasteles de almendras… Lo más entrañable son los talleres de artesanía, que ofrecen aprender cómo pintar bolas de cristal, o cómo hacer estrellas de paja o incluso una corona de adviento y atraen a los más pequeños que disfrutan de tardes “fabricando” sus adornos navideños.
Una visita prenavideña a cualquier ciudad, región o aldea de Austria permite sumergirse en un mundo lleno de ilusiones, romanticismo y grandes tradiciones navideñas.
Para más información:
www.austria.info/cl
www.austriatourism.com